Golpes de Estado “light”, la desestabilización de Gobiernos Latinoamericanos

Por JulioPeña y Lillo E *

Para CIESPAL, casa de la comunicación nacional y regional, cuyo lema es: la Comunicación es un Derecho, es un grato honor recibir esta nochea Maurice Lemoine, para abordar uno de los temas más complejos de la coyuntura política actual en nuestro continente, relacionado con lo que se denomina hoy como: “Golpes de Estado “light”, cuyo propósitoes el de desestabilizar a un cierto tipo de gobiernos latinoamericanos.

En palabras del filósofo de la comunicación, Fernando Buen Abad, podríamos decir que estos llamados “Golpes de Estado light”, están estrechamente vinculados con uno de los principales poderes fácticos de la actualidad, que es el poder mediático. Este poder vendría a ser uno de los grades responsables de la reproducción de la ideología hegemónica dominante, es decir, del capitalismo, y uno de los garantes de su dinámica de acumulación, es decir, de la concentración de la riqueza en pocas manos.

No es una novedad manifestar, que para la clase dominante, los medios son una herramienta fundamental, puesto quela producción mediática no configura tan sólo un objetoelaborado para los ciudadanos, como son: la información, la noticia, el mensaje, sino que también, termina configurando un tipo de ciudadanos proclives para esos mensajes u objetos de la información.

En palabras del filósofo ecuatoriano, Bolívar Echeverría, podríamos decir: que la esfera de la opinión pública es importante para el capital, porque sirviéndose de ella, puede tergiversar la resistencia de los trabajadores y ciudadanos, frente al modo de producción capitalista.

Desde esta perspectiva, se hace posible comprender una de las grandes interrogantes de la actualidad: ¿Por qué tanto los medio nacionales como los medios internacionales, sobre todo, aquellos que se deben a los grandesintereses económicos, son tan hostiles con los gobiernos de izquierda que han sido ampliamente respaldados en la urnas?, por qué estos medios se encausan en batallas con los gobiernos democráticamente electos?

No es casualidadque esta red de medios que opera simultáneamente en varios de nuestros países, contribuya con las operaciones de desestabilización pro-golpista que existe en nuestro continente, en contra de aquellos paísescomo: Argentina, Bolivia, Ecuador, Venezuela, entre otros.

No es un casualidad, que esta red de medios se oponga a aquellos líderes y países que han decidido levantar y sacar a sus pueblos del olvido y la indiferencia, países, que ahora están consolidando sus soberanías y promoviendo una nueva alternativa de gobierno, enfocada en la construcción del socialismo y la justicia como único camino para el desarrollo de todos, y ya no de unos cuantos.

El papel de los medios de comunicación en la política contemporánea, nos obliga a plantearnos otra interrogante: ¿en qué tipo de sociedad y en qué tipo de mundo queremos vivir?, ¿Qué modelo de democracia queremos para nuestras sociedades?.

Muchos especialistas en comunicación señalan, que la guerra mediática que es la que busca asegurar a cierto tipo de ideología (me refiero a la de lo privado por sobre lo público, la de la competencia por sobre la cooperación, la del individualismo por sobre lo colectivo), indican que esta guerra mediática, se ha transformado ya en un ataque sin tregua a la seguridad nacional de nuestros Estados.

Debemos entender que el problema de los Golpes de Estado “Light”, no es un problema exclusivo de Venezuela, de Honduras o de Paraguay, sino que se trata de un problema regional, de un problema continental que nos puede afectar gravemente a todos.No nos equivoquemos, no se trata de una ofensiva contra los presidentes:Evo Morales, Maduro, Cristina Fernández o Rafael Correa, el  problema real,es la confrontación con el modelo de gobierno y la alternativa política que ellos representan.

El conjunto de élites económicas y poderes fácticos, como señala Chomski, coincide en que es necesario aplastar el renacimiento democrático de nuestros países, para garantizar que los recursos se canalicen hacia las clases acaudaladas-privilegiadas, y no hacia la puesta a punto de mayores y mejores políticas sociales.

Estos sectores conocidos también como los sectores de la derecha, al ser constantemente derrotados en las urnas, se han refugiado ahora en los medios de comunicación, los cuales están siendo utilizados para atacar a los procesos de cambio en curso en nuestra Región. De esta manera, los llamados medios de comunicación, se han convertido en medios para la guerra ideológica, medios que no están reconociendo las reglas del juego de los sistemas políticos democráticos, cuando se convierten en constantes agresores, que atentan a la seguridad nacional.

Desde esta casa de la Comunicación nos preguntamos ahora: ¿cómo hacer para que las agendas nuestras, las agendas de las luchas y reivindicaciones populares, con sus respectivas conquistas históricas, sean las que prevalece por sobre esas agendas que nos imponen ciertos medios privados, que reproducen mensajes separatistas, desinforman, no informan, o, que en muchos casos, nos insistan al odio y a la destrucción como sucede ahora en Venezuela?Responder estos interrogantes es una tarea central para América Latina en nuestros días.

Uno de los grandes retos de la Comunicación en nuestro tiempo, es construir una nueva doctrina del pensamiento y de la producción de la imagen que permita visibilizar las nuevas luchas emancipadoras.  Los medios de comunicación deberían trabajar en socializar y poner en común los proyectos de crecimiento y de felicidad para el pueblo, los proyectos que ahora están asociados con el Buen Vivir y que son muchos, tratar de emplear los medios,para poner en común las conquistas que están liberando y mejorando la calidad de vida de nuestros pueblos.

Es fundamental que los medios recuerden que todos estos Gobiernos son una emanación de la voluntad de los ciudadanos, legitimados por los votos, por la democracia, por la obediencia política a las instituciones. Por primera vez los Estados ya no funcionales a las oligarquías, sino a la voluntad popular.

Es hora de que los medios también entren en una relación más empática con el espíritu de nuestro tiempo, que es el de cambios en pro de la sociedad, de los seres humanos y ya no tan sólo del mercado. Los grandes triunfos de la voluntad democrática tienen que estar en sintonía con una nueva forma de expresiónmediático-política. Esa es hoy, la principal tarea de la comunicación en nuestra América Latina.

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*Presidente del Consejo de Administración de CIESPAL. Palabras pronunciadas en la presentación de la Conferencia de Maurice Lemoine, el 2 de abril de 2014.